En el año de 1961, a 15 días después de haber iniciado el segundo mes del año, quedó en nuestro país instituido el día de las mujeres. La Lic. Amalia González Caballero de Castillo Ledón y la dramaturga, Maruxa Vilalta convocaron en esas fechas a una reunión, a la que asistieron Margarita Zimmerman, Martha Andrade de del Rosal y Aurora Arrayales, secundando la idea por Tina Vasconcelos de Berges entre otras, con el objeto de fundar el Comité de servicio social y cultural AC y acordaron instituir un día dedicado a la mujer mexicana.
Las primeras en sumarse a dicha petición fueron las integrantes de la Federación de Universitarias de México, además de contar con el absoluto apoyo de doña Eva Sámano de López Mateos, esposa del Presidente de la República en turno, así como de diversas agrupaciones tanto femeninas como mixtas. Así que teniendo como testigos a personalidades de alto nivel y frente al notario público Federico Pérez Gómez, quedó marcada la fecha en el calendario nacional: el 15 de febrero sería a partir de ese momento, el “Día de la Mujer Mexicana”.
Yo soy ese sueño que se desvaneció cuando tus ojos al amanecer abriste, soy ese deseo que te niegas a suplicar al viento, soy ese anhelo que jamás tuviste cuando estuve cerca, soy la verdad que ocultas cuando a tus ojos reclamo… ámame un día y te daré mi vida entera, aunque con este cantar mi tormento llegue, aunque al amanecer el tiempo te lleve.
Mas Tú no eres mi estrella, miro al cielo y no formas parte de ellas, más bien eres como una espina que ha recorrido todo mi ser, clavándose cada vez en mi alma para encallar al fin en mi corazón sangrándole al punto del último latido. Eso eres tú y esta soy yo, te digo.